
En el post de hoy os proponemos diversos trucos y consejos para cocinar pasta de forma saludable ya que comer pasta no está reñido con alimentarse bien.
La pasta en general es uno de los ingredientes más fáciles y rápidos de cocinar, que combina con casi cualquier cosa que tengamos en la despensa y es prácticamente imposible que no salga un plato rico. Pero, a pesar de todas estas ventajas, la pasta sigue teniendo mala fama ya que solemos asociarla con platos de altas calorías. Pero esto, no tiene porque ser así ya que hay distintas formas de poder comer muy sano sin tener que eliminar la paste de nuestra vida, porque la pasta en sí no es mala, y más si se rata de pasta integral, pero si es verdad que estamos acostumbrados a rodearlas de malas compañías (Tomate frito, queso, nata, etc)
6 CONSEJOS PARA COCINAR PASTA DE FORMA SALUDABLE:
1: Cocina la pasta con verduras.

Las verduras son muy buenos compañeros de la pasta, se trata que vayas probando con las que más te gusten hasta dar con tus recetas favoritas. Estas verduras podrías ser: brócoli, tomates asados, espinacas, setas, espárragos, etc.
2: Combina la pasta con proteínas magras.

Huye del bacon y de las salchichas y, en su lugar utiliza ingredientes como el atún, los mejillones, la pechuga de pollo o pavo, el marisco, etc.
3: Ingredientes a evitar si quieres cocinar pasta de forma saludable.

Aparte del bacon o los embutidos, también tenemos que evitar las salsas «blancas» como la bechamel, la mayonesa, la nata o las grandes cantidades de quesos. Aunque, eso no quiere decir no darle un toque final al plato con una pequeña cantidad de un buen queso rallado.
Sin embargo, si eres muy fan de este tipo de salsas, siempre puedes optar por versiones hechas a base verduras, por ejemplo la bechamel de calabacín o la mayonesa de yogur, con las que te saldrá unos platos exquisitos y más fáciles de digerir.
4: Dale una oportunidad a las pastas integrales:

Aunque el sabor no sea el mismo que las pastas hechas con harina refinada o las pastas al huevo, y al principio te cueste comerlas en recetas tipo ensaladas o salteados, puedes darle otra oportunidad cocinándolas con alguna salsa de tomate casera hecha con tomates asados en vez de fritos en gran cantidad de aceite y condimentada con ingredientes como el ajo y la albahaca, o si te gusta, con algún toque picante.
5: Cocina la pasta al dente.

La pasta al dente no sólo está más rica, sino que el exceso de cocción de la pasta hace que los carbohidratos se absorban más rápidamente sin que nos dé tiempo a «quemarlos». En cambio, al dente necesita más tiempo para ser digerido, por lo que uno se siente saciado durante más tiempo.
6: Vigila la cantidad de las raciones de pasta.

En crudo, siempre nos parece poca cantidad, por eso siempre cometemos un error habitual a la hora de cocinar pasta, que es acabar cocinando demasiada cantidad. Si a eso le sumamos que está recién hecha y muy rica, es fácil acabar comiendo de más, y por muy sano que sea algo, comer en exceso tampoco es lo mejor, por eso, para evitar las tentaciones es importante calcular bien las raciones antes de echar la pasta en la olla.
Como habéis podido comprobar, comer pasta y cuidarse son cosas que pueden ir de la mano, es solo aplicar un poco el sentido común.
Espero que os haya servicio de ayuda y nos vemos en el siguiente post, un saludo!!
